Del orgullo de haber sido al dolor de ya no ser

    Del orgullo de haber sido al dolor de ya no ser

    Como todo hincha que lleva su pasión en su corazón se me hace difícil ser ecuánime en mi opinión, porque me cuesta explicar la actuación de un equipo que fue superado, vapuleado y hasta si se quiere, perdonado por su rival porque podría haber sido mucho más abultado el resultado.

    Realmente fue la noche de los “horrores” con una presentación inaceptable y humillante para todos los hinchas de Racing.

    Mas que hacer consideraciones sobre el desarrollo del partido y las actuaciones de los jugadores me parece más sensato tratar de entender cual fue la causa que lo lleva a Racing a jugar como paralizado frente a un River que, en los últimos tres encuentros, lo pasó por encima con enorme facilidad.

    Esto no solo involucra a los jugadores sino también al técnico porque él es el que decide sobre como jugar y quienes juegan, sobre todo porque se nota un gran deterioro en el rendimiento de muchos de los jugadores que fueron pilares del equipo campeón, desde el arquero Arias hasta “Licha” López.

    Me llamó la atención que después del partido Coudet diga que “no le encuentra la vuelta para que el equipo juegue este partido como se tiene que jugar” y también exprese que “nos hicieron tres goles de la manera que habíamos previsto que no nos podía pasar”, porque esto en mi modesta opinión tiene otra explicación, ya que en los los últimos tres enfrentamientos nos sucedió lo mismo.

    Todo esto dejando de lado lo mal que marca Racing cuando ataca, con los que quedan en el fondo en línea, sin un hombre libre y que que fueron superados en los tres goles en dos minutos y medio, que a un medio campo dinámico como el de River le puso a Zaracho lesionado y a un Rojas que por ahora solo hace acto de presencia, cuando era quizás un partido para ubicar un volante más por un delantero.

    Pero bueno volviendo a lo que dijo el “Chacho” creo que sus mensajes los jugadores los reciben y por lo que declaran están de acuerdo y lo entienden, pero no lo ejecutan por eso pienso que el problema está por la cabeza de cada uno, en lo mental, porque es un tema de convicción personal y las palabras solas no bastan si quienes las reciben no la incorporan a su “chip”por algún motivo, ya sea, que no terminan de convencerse, no se sienten capacitados o no tienen la seguridad y la confianza para llevarlo a cabo.

    Sabemos que no todas las personas están preparadas para enfrentar una misma situación, por eso Coudet y su equipo técnico deberían trabajar más sobre ese convencimiento mental que lleve a sus jugadores a cumplir con firme convicción su tarea en el campo de juego, como lo fue aquel gran equipo de José que salía a ganar en todos lados y como, aunque me duela decirlo, lo logró Gallardo en su plantel.

    Desde que se consagró campeón Racing se convirtió en un equipo predecible sin variantes ni respuestas a los planteos rivales pasando pasando en todo esto este tiempo “del orgullo de haber sido al dolor de ya no ser”.

    Algo debe cambiar para volver a retomar un camino que le devuelva la confianza al grupo y a los hinchas, que como en mi caso me ilusionó siempre el estilo de Coudet de la primera etapa devolviendome esas ganas de verlo porque sabia que casi con seguridad Racing ganaba.
    Hoy debo confesar que me encuentro nuevamente en un mar de dudas cada vez que me siento a verlo.

    Ojalá volvamos a reencontrarnos con el equipo dinámico, intenso y de buen juego que fue reconocido por todo el periodismo como uno de los que mejor jugaba.

    Hasta pronto

    Fuente

    Lococo

    Pascual

    El hincha que hincha. Un hincha de Racing Club de Avellaneda, con todo lo que eso significa.

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