Racing, el Ser y el Tiempo - La Comu de Racing Club

    Racing, el Ser y el Tiempo

    “Racing Club asociación civil ha dejado de existir”, el siglo xx termina y amenaza con llevarse entre sus recuerdos más preciados a La Academia: el primer equipo criollo.

    ¿Qué hubiese ocurrido si efectivamente las palabras de Ripoll se convertían en realidad? ¿Dónde hubiesen ido todos esos momentos vividos y convertidos en memoria por el tiempo Racinguista?

    Porque, como todos sabemos, existe el tiempo y existe el tiempo Racinguista.

    Ese tiempo que es la forma de ser y de no ser, ese tiempo que es puente pero también es abismo: ese tiempo es Racing y su historia. Muchas veces de la mano de la historia de la Argentina, con la que no sólo comparten el color del cielo, sino una identidad fundada en los vaivenes de sus caminos cíclicos y en las iconografías culturales del país que van del tango al folclore, desde Gardel a Atahualpa Yupanqui, pasando por Piazzola y Cerati, de Pepe Biondi a Capusotto, pasando por Francella y el Gordo Porcel. Y así una lista interminable.

    Racing es ese gigante que nos conmueve y desde donde vemos transcurrir el universo del tiempo. Un tiempo vivido y otro que nos fue dado con su adn. Vemos a la populosa Academia del Heptacampeonato, vemos a Ochoíta abrazado con Gardel, vemos la inauguración del Cilindro, vemos al loco Corbatta sobre la línea de cal, vemos a Tita riéndose con todos los jugadores de la historia de Racing, vemos a la delantera del `61, vemos al Equipo de José, vemos la batalla de Montevideo y el zurdazo del Chango, vemos al Bocha Maschio, al Mariscal Perfumo y al Gran Agustín, vemos la oscura noche en las paredes del Cilindro, vemos a Roberto Basile atravesado por una bengala, vemos una tarde triste de diciembre del 83, vemos un zapatazo en medio de una noche de diciembre del 85 en Nuñez, vemos a La Academia de regreso a su lugar de la mano del Coco, vemos la magia de los rubenes: Sosa, Paz y Capria, vemos la Supercopa en los brazos del Pato Fillol, vemos las chilenas del Lagarto…

    Y vemos un hueco en el tiempo donde nos dicen que todo eso que vemos no existe más. Pero no creemos en eso, creemos en nuestra existencia colectiva llamada Racing Club. Porque Racing es mucho más que nuestro Club, y nuestro vínculo con él no se compone solamente de lo que llamamos Pasión sino que nos atraviesa de manera existencial y el Ser de Racing nos funda en nuestra identidad, nos constituye, y todas esas identidades componen a Racing.

    Entonces ese Ser colectivo llamado Racing tuerce el destino y vemos un redoblante volar, vemos el Cilindro lleno y La Academia que no juega, vemos la caravana a Rosario, vemos la defensa de la sede de Villa del Parque, vemos el Paso a Paso de Mostaza, vemos el 2001 y Racing y el país como dos caras de una misma moneda, vemos a Milito en el 2001 y el 2014, vemos el regreso de Lisandro y sus goles, vemos interminables abrazos de gol y de alegría.

    Y vemos que la vida está hecha de tiempo, y ese tiempo está hecho de la alegría de Ser de Racing.


    Pelé Gómez, socio 29078.
    Dramaturgo, actor, “autor de Historia de una Pasión” y “Biblioclastas”, “Memorias del agua”, “Racingnauta” entre otras obras.

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