La noche en la que hasta el jogging se dio vuelta

    La noche en la que hasta el jogging se dio vuelta

    La victoria épica de Racing en el Clásico de Avellaneda es la confirmación de los cambios de época, donde de este lado reina la prosperidad, los momentos de gloria. Del otro lado, se profundiza la sequía y la humillación. Las cargadas que alguna vez disfrutaron, ahora regresaron con mayor crudeza.

    Una noche de 2018, un Clásico de Avellaneda bochornoso marcó el punto final del segundo ciclo de Diego Cocca en Racing. Una caída 1-0 contra los suplentes de Independiente, con Albil y su famoso jogging, con 10 por la expulsión de Rodrigo Moreira. Una historia épica que fue de las derrotas más duras en la década para la Academia. De ese momento hasta aquí, las burlas no pararon de llover.

    El 9 de febrero de 2020, poco menos de dos años después, todo prescribió. Dos hombres menos y Javier García en jogging como muralla, tal como narraban risueñamente con Albil, dieron un golpe histórico en las páginas doradas del Clásico de Avellaneda. El karma, la justicia divina, les dio otro revés. Los expuso humillantemente nuevamente y reafirmó los vientos de nueva era en la ciudad.

    Nuevos tiempos porque las vueltas olímpicas se hacen en el Cilindro y allá lo único que se respira es tensión y silbidos. Porque los balances dan superávit récord mientras que del otro lado sólo caen juicios perdidos y cuotas impagas. Porque los escándalos en Racing los tienen que inventar terceros y no paga rescisiones millonarias para despedir a un jugador ni hay reuniones por salarios atrasados. Porque los papelones en los Clásicos son ajenos y la actitud, el orgullo son nuestros. En el Cilindro o en el Libertadores de América. Porque los días de gloria son celestes y blancos.

    Ya no hay banderas ni descensos que puedan atormentar a Racing, eso es cosa de otros. Las Copas Internacionales es el último bastión de la resistencia de Independiente y la Libertadores 2020 será el desafío de la Academia para derrumbar ese mito también. El protagonismo es celeste y blanco en Avellaneda. La ciudad está en orden. Y hasta el jogging se les dio vuelta.

    Periodista

    Ramiro Cué Barberena

    Técnico Superior en Periodismo Deportivo (Éter) Rock and Ball

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